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Participación de la Fundación Nuevas Generaciones en la 16° Conferencia Anual de la UIA.

“Queremos debatir y trabajar para forjar un  futuro de país que entusiasme a todos, que nos una en objetivos desafiantes y positivos, y que difunda el valor de la producción en todo el conjunto social, fundamentalmente, entre los jóvenes”. Con estas palabras, que dejaron entrever la satisfacción por el trabajo realizado hasta aquí y un profundo optimismo respecto del porvenir –sabedor, sin embargo, de que habrá que estar a la altura de las circunstancias para enfrentar los duros desafíos que se presentan en el horizonte inmediato del sector industrial argentino–, el Dr. Federico Nicholson dejó formalmente inaugurada la XVI Conferencia Industrial Argentina.

Nicholson, vicepresidente 3º de la UIA y presidente de esta edición de la Conferencia Industrial, resaltó en su discurso la necesidad de que los diversos sectores que conforman el mundo empresarial, gremial, político-económico y de la sociedad civil en su conjunto confluyan para dar lugar a un proyecto de desarrollo construido a partir del diálogo ampliado, pluralista y democrático.

En este sentido, expresó su deseo de que esta Conferencia del Bicentenario se constituya en un espacio de debate capaz de dar el puntapié inicial para la consolidación de un proceso de crecimiento sostenido, sustentable y con inclusión social que tenga al sector industrial como uno de sus motores fundamentales.

El presidente de la Conferencia manifestó al respecto que “en este año, donde celebramos 200 años de vida como Nación, resulta fundamental que revaloricemos el diálogo como la forma adecuada y productiva de buscar soluciones que ayuden en la construcción de un futuro común.  Por ello por primera vez en su historia, la UIA abre su conferencia al conjunto de la sociedad civil, para mostrar que no es posible integrar nuestro país social y productivamente sino trabajando en forma conjunta”.

Nicholson hizo especial hincapié sobre la necesidad de contar con un Estado que impulse la producción en aquellas regiones más postergadas y desfavorecidas, que fomente la integración territorial de la Nación, que invierta en infraestructura y garantice el acceso al crédito: “sin el crédito será imposible”, enfatizó el presidente de esta conferencia. 

Finalmente, presentó las actividades programadas para los dos días de Conferencia y anticipó los nombres de referentes empresariales, académicos y de todo el arco político que comprometieron su presencia en este encuentro, al que calificó como el “de mayor pluralidad política de los últimos años”.


El Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, continuó con la ceremonia manifestando su intención de trabajar en pos de convertir a Buenos Aires en el máximo centro de desarrollo tecnológico de Latinoamérica.

Con la mira puesta en la consecución de este objetivo, Macri destacó como logros su gestión el apoyo crediticio dado a PyMEs y a grandes empresas industriales por medio del Banco Ciudad, y la creación del Centro de Apoyo al Inversor. Saludó, además, la decisión por parte de la UIA de elegir a la ciudad de Buenos Aires como lugar para llevar adelante estas dos jornadas. Cerró su alocución enfatizando que “una Argentina mejor es posible”.

Concluida la ceremonia de apertura, comenzó “Construyendo un país industrial: pasado, presente y futuro de la industrialización argentina”, uno de los dos bloques previstos para este primer día de Conferencia Plenaria. Participaron del segmento inicial “Marchas y contramarchas de la industrialización. Una mirada retrospectiva para construir una visión compartida hacia el futuro”, Bernardo Kosacoff -profesor sobre empresa, competitividad y desarrollo ITBA-UDESA, y experto en desarrollo industrial, tecnológico y de estrategias empresariales-, el escritor, historiador, docente y ex funcionario Mario “Pacho” O’ Donnell y Alberto Álvarez Saavedra -miembro del Comité Ejecutivo de la UIA- como coordinador de las exposiciones.

Kosacoff destacó en su ponencia la capacidad que a lo largo de nuestra historia ha mostrado el sector industrial para adaptarse a contextos económicos e institucionales críticos. Situación que lleva a comprender por qué Argentina fue el primer país del tercer mundo en tener industrias transnacionales.

Mencionó, a modo de ejemplos paradigmáticos, los casos emblemáticos de Alpargatas y Siam Di Tella. En cuanto al escenario actual, criticó las políticas desplegadas durante la década del noventa, y destacó tanto el saneamiento de la industria como la recuperación del empleo en los últimos años. Sostener a largo plazo la capacidad de generar riqueza, avanzar de una economía primerizada en algunos sectores hacia la sociedad del conocimiento, y desarrollar economías de escala sustentables de alto valor agregado son los grandes desafíos que enfrenta la industria argentina de cara a los próximos años, según la visión de Kosacoff.

O’ Donnell, por su parte, repasó la contribución que al desarrollo de la industria hicieron figuras de la talla de Manuel Belgrano –a quien señaló como uno de los grandes responsables de la introducción del pensamiento de Quesnay y Adam Smith en la Argentina-, José de San Martín –impulsor de industrias metalúrgicas, textiles, químicas, agrícolas y gráficas como parte esencial de su Campaña de los Andes- y Juan Manuel de Rosas –de quien se destacó su papel “a la hora de tomar medidas proteccionistas de la producción local vía la imposición de fuertes aranceles a la importación”.

Para dejar en claro que su exposición no tuvo nada de anacrónica, no dudó en afirmar que “la buena historia no trata sobre el pasado sino sobre el presente. He tratado de mostrar cómo hoy en día asistimos a la discusión de asuntos que fueron formulados ya por aquellos que forjaron nuestro país”.


GIORGI RESALTO LOS LOGROS DE LA GESTION

La Ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, dio comienzo al segundo segmento del bloque, “De un proceso de crecimiento a un proyecto de desarrollo”. Giorgi se mostró minuciosa  en la construcción de un discurso que buscó resaltar en todo momento los importantes logros de la gestión kirchnerista en lo que a política industrial respecta. “Se cortó de cuajo con cualquier política orientada a la especulación financiera y a la importación porque sí. El cambio de paradigma productivo impulsado desde el 2003 ha sido absolutamente exitoso, ha generado riqueza, aumento de la productividad, inclusión social e igualdad de oportunidades. El cambio de paradigma se orientó hacia un modelo de producción y de trabajo”, manifestó la ministra.
Como aspectos fundamentales de este nuevo paradigma productivo señaló también la estabilidad macroeconómica, el sostenimiento de un tipo de cambio competitivo, la consolidación del mercado interno, el fomento de la inversión productiva, y la integración sur-sur en el contexto de un mercado internacional crecientemente proteccionista. Son estas políticas las que, a su criterio, “han posibilitado un crecimiento del 81% del 2003 a la fecha, incluyendo el año 2009, en el que nos tocó atravesar la crisis internacional más importante de los últimos 80 años”.

Completaron este segundo segmento Martín Etchegoyen, Director Ejecutivo de la UIA, Marco Aurelio García, asesor de política externa de la República Federativa de Brasil, y Cristiano Ratazzi, vicepresidente de la UIA, quien ofició de moderador.

Etchegoyen retomó palabras de la ministra Giorgi para coincidir con ella en que “no sólo es deseable sino también una posibilidad concreta alcanzar el objetivo de duplicar el PBI per cápita para los próximos tres períodos de sucesión presidencial”. Para ello, señaló, será fundamental ampliar la base industrial multiplicando la cantidad de industrias existentes en nuestro país, favorecer la innovación, lograr mayor inserción internacional y garantizar condiciones de sustentabilidad social y ambiental”.

Marco Aurelio García destacó lo que él entiende como algunos de los principales logros de la política económica del gobierno de Lula en Brasil; la ampliación de la frontera social, el consecuente crecimiento del mercado interno, la reducción de la vulnerabilidad externa y el equilibrio macroeconómico conseguido. El funcionario brasileño, finalmente, resaltó la decisiva importancia de que el desarrollo industrial se dé en nuestra región de manera de manera conjunta y coordinada.



POLÍTICA Y VOCES HACIA UN PAÍS CON DESARROLLO INDUSTRIAL


Durante la primera tarde de la tradicional Conferencia Plenaria, se acercaron al encuentro personalidades de todo el espectro de la dirigencia política. Diversidad de funcionarios de gobierno, dirigentes de todos los partidos, académicos y expertos en la materia manifestaron sus posiciones y propuestas dedicadas a pensar en la necesidad de un Estado activo, moderno e inteligente. 

Esta nueva conferencia industrial implica un compromiso que va más allá de lo declamativo. La congregación de la multiplicidad de voces políticas partidarias denotan un claro espíritu de no enfrentamiento, de generación de consensos mediante debates civilizados y adultos, intercambios que permitan abrir las puertas del diálogo para generar políticas sustentables a largo plazo. Las confrontaciones del pasado imposibilitaron el diseño de un plan concreto de desarrollo. La oportunidad que hoy encuentra a nuestro país en una situación favorable por demás debe ser acompañada por una agenda política a la altura de los tiempos históricos.


Es necesario que el mundo político acompañe el camino para pegar el salto del crecimiento hacia el desarrollo. El escenario actual pide compromisos que superen los vaivenes de las diputas partidarias; es por eso que la UIA se propuso invitar a diferentes hombres de la política para que expongan las propuestas que estén diseñando para el sector. La Argentina y la UIA necesitan plataformas que conviertan en realidad las potencialidades que el sector industrial está en condiciones de desplegar si las políticas superan la coyuntura y se encaminan hacia lo estructural largoplacista.


Los próximos quince años pueden convertirse en los más prolíficos de nuestra historia. Las condiciones a nivel global están dadas: empresarios y Estado deben trabajar en una agenda común para que la Argentina pueda transitar el camino del desarrollo. Ese proyecto hace a un país más independiente y le genera márgenes de autonomía inimaginables. No debe dejarse que el actual período de crecimiento fugue, es necesario lograr que financie proyectos de desarrollo, que la política y el sector industrial coincidan en una agenda que los comprometa a ambos en esa dirección-

En el marco de la 16º Conferencia Industrial Argentina, los encuentros de la tarde de la tradicional Conferencia Plenaria se concentraron en “La necesidad de un Estado activo, moderno e inteligente”. Con el objetivo de debatir y escuchar propuestas orientadas al desarrollo de nuevos sectores intensivos en conocimiento y promoción en materia de innovación, el encuentro convocó a académicos, dirigentes y funcionarios provenientes de diversas organizaciones y partidos políticos. 


“Se necesita un Estado capaz de intervenir en las políticas económicas, educativas e industriales”, señaló Mario Cimoli, especialista en economía de la innovación del CEPAL, Naciones Unidas. Cimoli destacó que, en el contexto internacional actual, seguramente existirá una “presión muy fuerte sobre el sector industrial”. Y ante el interrogante sobre cómo conformar un Estado moderno, sostuvo que son tres los factores fundamentales: jerarquizar y coordinar las políticas públicas, saber cómo intervenir, y contar con una estructura productiva que genere valor. 


En cuanto a modelos de intervención estatal, Cimoli recordó el caso de Corea, país que, para el especialista, hizo una “apuesta” significativa al aumentar sus recursos dirigidos a ciertos sectores de la economía. Para finalizar su intervención, el experto enfatizó la necesidad de un Estado fuerte y flexible que intervenga para evitar la concentración en la producción de commodities y promueva “una política industrial consistente”, considerando la importancia de la integración regional y las alianzas internacionales. 


A continuación tomó la palabra José Lino Barañao, Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Barañao buscó en su discurso resaltar el carácter decisivo que en la actualidad desempeña el capital intelectual. “Avanzar en una economía basada en el conocimiento es la forma de llegar a una sociedad más justa”, manifestó.  El ministro sostuvo que la inversión en educación, capacitación, ciencia y tecnología constituye una enorme usina de oportunidades para mejorar el nivel de vida de los trabajadores y para conferirle a la producción un muy alto valor agregado.  Para que esta inversión resulte eficiente, Barañao resaltó la necesidad de que el sector universitario deje de lado definitivamente ciertos resabios puristas que lo llevan a concebir al conocimiento científico como una instancia prístina desvinculada completamente del mercado. Muy por el contrario, la sinergia entre sector productivo y la universidad se revela para el ministro como una condición sine qua non para que la Argentina pueda pegar el gran salto cualitativo en la escala productiva.


La biotecnología, la nanotecnología y las tecnologías de la información y la comunicación son tres de los sectores tecnocientíficos que Barañao destacó como poseedores de una muy alta potencialidad de consolidar un sector empresarial nacional de base tecnológica, modernizador de la economía y de alto valor agregado.


Finalizó este segmento del bloque el Gobernador de la Provincia de Salta, Juan Manuel Urtubey. “Hay que romper el tabú de no considerar al empresario como socio del Estado”, señaló Urtubey. El Gobernador salteño concentró su discurso en la necesidad de estrechar los vínculos entre capital y trabajo, y zanjar la vieja discusión acerca de si se necesita más o menos Estado por la búsqueda de un mejor desempeño de sus actividades. Dirigente de una provincia del interior del país, Urtubey señaló la necesidad de enfocarse en el desarrollo de un Estado que “desempeñe un papel activo en la integración de las economías regionales” a través de políticas  dedicadas a la comunicación y el transporte interregional. Por último, el Gobernador dijo que “para luchar contra la pobreza estructural, necesitamos de un Estado claramente alineado con la industrialización”.


Fernando “Pino” Solanas, líder político de Proyecto Sur, dio comienzo al segundo segmento del bloque, “La propuesta industrial de los partidos políticos”. Para comenzar, a modo de historia de vida, Solanas explicó la vinculación entre cine, política e industria. “Un director de cine es un industrial, un productor de una PyMe y realizador de su proyecto, alguien obligado a unificar un grupo humano, escuchar, convencer y comunicar”, explicó Solanas. Luego el dirigente político continuó recordando la historia industrial argentina y destacó que, en ese sentido, el país se construyó “con grandes osadías”, “delirios”. También recordó que Argentina tuvo históricamente “talentos industriales extraordinarios” y un “gran proyecto de país” que, según el dirigente, hoy es imprescindible reconstruir.


Como ejes principales de su propuesta industrial, Solanas se refirió a la inviabilidad de un desarrollo industrial en un país sin ferrocarriles, la necesidad de recuperar de los recursos naturales, de una asociación entre las provincias y la nación en la distribución de esos recursos,  un plan integral de desarrollo entre el campo, la industria y la educación. Para terminar, Solanas destacó que es necesario rescatar las rentas extraordinarias, promover un cambio gradual del sistema tributario, implementar una nueva ley de entidades financieras, apoyar el crecimiento de las PYMES y abandonar la “perversa” fórmula de desarrollo con endeudamiento. “Hoy América Latina vive un momento excepcional”, finalizó el dirigente.


Rubén Giustiniani, Presidente del Partido Socialista, se mostró partidario de resolver tres problemas acuciantes que caracterizan la coyuntura nacional: la alta tasa de inflación, la concentración de los recursos en la zona central del país, y la pobreza e indigencia, Para comenzar a  paliar estos problemas, Giustiniani resaltó la necesidad de volver a contar con índices estadísticos confiables que permitan diagramar políticas de estado eficaces.


“A pesar de que los números de la economía de los últimos ocho años se muestran altamente positivos, no hemos avanzado nada en materia de calidad institucional. Necesitamos una democracia moderna, con desarrollo, con crecimiento, con estabilidad  y previsibilidad institucional, y con inclusión social”, señaló el funcionario socialista. Finalmente, se mostró partidario de avanzar hacia un modelo basado en la innovación tecnológica, el fortalecimiento del mercado interno, y una banca pública de desarrollo que promueva, con tasas accesibles y previsibilidad en el tiempo, la producción de pequeñas y medianas empresas.


Por su parte el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, declaró sentirse honrado y estimulado por haber sido convocado a “participar en la discusión del presente y futuro de la Argentina”. El titular del PRO hizo hincapié en propiciar la participación, el diálogo y las propuestas que posibiliten nuestra integración a la región y al mundo. Macri invitó a los presentes a comprometerse en “abrir la etapa virtuosa del desarrollo sostenible”. Así encaminó su alocución hacia el desafío de consolidar una agenda industrial que permanezca por fuera de la contienda electoral. Y, complementariamente, acceder a consensos entre todos los partidos políticos para que haya una base de coincidencias sobre el futuro del sector industrial en nuestro país.


La educación también fue un tópico en su discurso: “debemos construir un puente permanente, eterno, entre nuestras universidades, nuestras escuelas y el mundo de la empresa. Formamos nuestra gente para que alcance un buen trabajo a partir del desarrollo de la industria”. En el cierre expresó estar dispuesto y “absolutamente disponible” para acordar con sus pares y los industriales las políticas que hoy son factibles. Puso a disposición la fundación PENSAR para tal fin.


Juan Carlos Romero, representante del Peronismo Federal, hizo hincapié en la necesidad de establecer un marco de compromiso entre las empresas y los trabajadores que garantice la paz social. Asimismo, señaló la importancia de contar con un marco de seguridad jurídica y política a largo plazo. El desafío que enfrentamos pasa, según la visión del ex gobernador de Salta, “por ver si la buena competitividad actual no se termina diluyendo a causa de los costos y la competencia con los productos extranjeros”. En este contexto entendió que “el Mercosur nos da una oportunidad única para la colocación de nuestras mercancías”.


Romero señaló, finalmente, su convicción en que la política a largo plazo es la que da la seguridad para invertir también a largo plazo, y que solamente este tipo de inversiones son las que tienen la capacidad de sacar a millones de argentinos de las condiciones de pobreza e indigencia en la que hoy se encuentran. “La descentralización del país y la igualdad de oportunidades es una obligación que debe alcanzarse por la vía del diálogo y no por la imposición”, cerró el coordinador del Peronismo Federal.


El Senador de la UCR, Ernesto Sanz, esgrimió precondiciones necesarias para abordar la problemática del desarrollo industrial: la institucionalidad y le estabilidad macroeconómica. En lo que refiere a la institucionalidad Sanz esgrimió que “debe definirse cuáles son los roles de las instituciones que tienen a su cargo la gobernanza de nuestro país” -en referencia a los tres poderes, los gobiernos provinciales, el Banco Central y el Banco Nación, entre otros-. Con respecto a la estabilidad macroeconómica, enfatizó que el crecimiento presente no debe condicionar al futuro, puso el acento en la sostenibilidad.


Su discurso avanzó a través de los minutos en varias direcciones: el tipo de cambio competitivo –“ni convertibilidad, ni megadevaluación”-, reforma tributaria, reglas de juego claras en legislación laboral y financiamiento para apuntalar a las PyMEs –a las que consideró claves en el camino hacia el desarrollo”. Finalizando su intervención llamó a recuperar el prestigio de la industria argentina con resultados, dejando de lado los recuerdos y el voluntarismo. 


Cerró la jornada dedicada a propuestas de los partidos políticos Daniel Scioli, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, quien destacó la “actitud constructiva” de la 16º Conferencia Industrial.  Scioli afirmó que “nuestro país tiene que estar un paso adelante”, y principalmente “acompañar al sector. Como Gobernador bonaerense, señaló la importancia de la articulación entre la provincia de Buenos Aires, la Nación y la Ciudad. Señaló que las medidas y negociaciones del Gobierno nacional son muy alentadoras para el desarrollo del mercado interno del país, y  mencionó que políticas como la AUH impactaron positivamente en su provincia.


Scioli destacó la importancia de la firma de convenios que promueven el desarrollo industrial, agregó que “la educación es la clave para el crecimiento”,  y subrayó que “es importante que el Estado sea un aliado” del sector industrial.


Con respecto a la situación económica nacional, Scioli afirmó que “algunos lo describen como una recuperación provisoria, lo cierto es que la Argentina ha avanzado en estos últimos años con un contexto internacional bueno y con un contexto internacional malo. Esto hay que reconocerlo. Hoy hay un país ordenado, industrializado, que ha recuperado la movilidad social”. Por último, Scioli confirmó su respaldo al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner al manifestar que “mañana cierra la conferencia la Presidenta de la Nación, espero que la reciban con el aliento personal, el reconocimiento y el respaldo que se merece”.



DIA 2 CONFERENCIA INDUSTRIAL

La segunda jornada de la 16va. Conferencia Industrial consolidó la idea directriz con la que fue concebida: demostrar concretamente la predisposición y convencimiento de que la unión en pos del desarrollo industrial edificará un venturoso porvenir nacional. Durante dos días consecutivos, dirigencia política, gremial, empresarial, académicos y el público en general edificaron la base de consensos que buscarán llevar a concreción una Argentina desarrollada. Las exposiciones que se realizaron en estas dos jornadas dejan en claro que discutir solamente sobre el pasado obtura la realización presente de aquello que hará el país futuro que todos anhelamos.

En el año del Bicentenario, la UIA generó en esta Conferencia el compromiso de todos actores sociales participantes para desplegar sus estrategias y planes a futuro; aquello que posibilite encarar los años venideros del desarrollo industrial. Quedó demostrado, luego de estos dos días, que deben garantizarse los consensos y compromisos de todo el entramado social para confluir en una nación plena de prosperidad.

El desarrollo industrial como agenda permanente, y alejado de las diferencias políticas, debe ser el objetivo primero de nuestro país. Abandonar la confrontación, convocar a los consensos, generar las condiciones para el aprovechamiento del contexto internacional y diseñar un proyecto país inclusivo —a caballo del pleno empleo— conforman el núcleo granítico de asignaturas a concretar en los tiempos que corren. Las potencialidades de un país como el nuestro urgen de un proyecto de desarrollo industrial a mediano y largo plazo que las convierta en realidades sustentables. Y ese proyecto fue el que se dio cita durante todo el evento.



APERTURA DÍA 2º

Durante la mañana de la segunda jornada de la 16º Conferencia Industrial Argentina, Diego Coatz, economista jefe del Centro de Estudios de la UIA, analizó los elementos fundamentales de una política económica orientada al desarrollo industrial. Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA y moderador de esta primera ponencia de la jornada, tuvo palabras de reconocimiento hacia la importante labor que Coatz viene desarrollando al frente del Centro de Estudios de la UIA: “no comprendíamos muy bien lo que era el pensamiento industrial, con el transcurso del tiempo el Centro de Estudios ha sido muy importante para nosotros. Un centro integrado por jóvenes que tienen un pensamiento industrial, algo que no es fácil en la Argentina”.

Según Coatz, el problema de hoy es la inflación que dificulta la toma de decisiones a largo plazo. Una de las grandes encrucijadas es cómo coordinar las variables macroeconómicas utilizando el conjunto de los instrumentos macro para promover el empleo y la producción nacional: política comercial externa, política fiscal y política financiera. “Si no se financia la actividad productiva, se afecta la competitividad de los producción nacional”.

Por último, Coatz dijo que, si bien estos instrumentos de política macroeconómica son condición necesaria para impulsar un proyecto de desarrollo, es imprescindible concebirlos con relación a una política industrial integral que con cinco ejes fundamentales: infraestructura (logística, transporte, energía), políticas sectoriales, política Pyme y desarrollo regional, banca de desarrollo (con tasas y plazos acordes a las necesidades de la industria) y políticas sociales.



HACIA LA CONSOLIDACIÓN DE UN EMPRESARIADO DINÁMICO E INNOVADOR


A continuación, dio comienzo el tercer y último bloque de la Conferencia Plenaria titulado “La necesidad de definir un proyecto de país y un programa de desarrollo”. El primer panel —conformado por Ricardo Khayat (Presidente del Departamento PyMI UIA), Martín Migoya (Cofundador y CEO de Globant) y Paolo Rocca (Presidente y Ceo de la organización Techint)— analizó la necesidad de consolidar un empresariado nacional dinámico e innovador en la construcción de un país industrial. Las exposiciones pusieron especial énfasis en la actividad empresarial como dinamizadora de procesos de transformación, en la superación de los falsos dilemas que obstruyen el desarrollo emprendedor y en las acciones fundamentales que tiendan a fortalecer la integración entre las grandes y pequeñas industrias.


La apertura del panel la realizó Paolo Rocca, quien comenzó su exposición afirmando que atravesamos una coyuntura favorable para la consolidación y el despegue de los países emergentes, mientras que el mundo desarrollado ha entrado en un período de estancamiento. En este contexto internacional, destacó el rol protagónico que está jugando China en lo que refiere al desarrollo productivo, de infraestructura y de capacidad de acumulación. Un aspecto sobre el que el discurso de Rocca enfatizó especialmente fue el peligro de la primarización de la economía. “Es necesario evitar que los altos precios de las commodities terminen  desalentando la inversión en la producción industrial, la tentación de la primarización de la economía es un pacto con el diablo. Sólo un desarrollo industrial prolongado puede sentar las bases para el desarrollo sustentable de nuestro país”, afirmó el empresario. Desde su punto de vista, una agenda industrial de largo plazo es la única capaz de crear riqueza, favorecer el empleo y promover la inclusión social. 

Finalmente, manifestó la necesidad de contar con un sector público racional que ponga reglas de juego claras y brinde estabilidad institucional. “Nuestra responsabilidad desde el sector privado es innovar, crear empleo y trabajar para fomentar el bienestar de nuestra comunidad. Sin industria no hay Nación”, concluyó.

Por su parte, Martín Migoya comenzó su exposición describiendo los comienzos de la empresa de software Globant. “Quisimos crear una empresa que, a pesar de que fuera chiquita, pensara en grande. En Argentina, se pueden crear empresas globales”. Por último, Migoya destacó la necesidad de confluencia entre las grandes y pequeñas empresas argentinas, comentó la necesidad de poblar las universidades técnicas y enfatizó sobre el valor que el sector tecnológico agrega a la sociedad, la cantidad de empleo que genera y su aporte a la construcción de un país industrial.


Cerró este panel Ricardo Khayat quien centró su exposición en la necesidad de una base empresarial importante hacia la construcción de un país industrial. En ese sentido, el experto en PyMI de la UIA señaló la importancia del rol de las Pymes, destacó la presencia de un seminario especial en la edición de la Conferencia Industrial Argentina de este año, y señaló que “la creación y el fortalecimiento de las Pymes está en la base de todo esquema de cohesión e integración territorial”.



MEDIOS, COMUNICACIÓN E INDUSTRIA

En el segundo panel del día, Charly Fernández (periodista y conductor del programa “Claro y Sencillo” de FM Milenium), Carlos Pagni (columnista político del diario La Nación) y Juan Pablo Varsky (periodista, conductor del programa radial “No somos nadie” de Rock & Pop) disertaron sobre el rol de los comunicadores sociales en la construcción de un proceso de desarrollo. En una mesa especialmente pensada para reflexionar sobre el papel de los comunicadores como actores claves en la construcción de ideas, identidades y proyectos nacionales, los expositores compartieron sus pensamientos sobre los modos de colaborar en la generación de un proyecto de desarrollo, la promoción del diálogo entre empresarios, trabajadores y políticos, y la trasmisión acerca de la necesidad de contar con un proyecto industrial a largo plazo.


En este debate, Charly Fernández  enfatizó sobre la necesidad de estrechar la comunicación entre los empresarios y la prensa, y destacó la necesidad de una actitud activa del sector industrial en términos de comunicación. “Una mejor comunicación entre empresarios y periodistas es necesaria para contribuir a la construcción de un país industrial”, afirmó el conductor.


Por su parte, Carlos Pagni concentró su exposición en la ausencia de un entramado que articule empresarios, políticos, intelectuales y periodistas, y en el  servicio que la prensa debe brindar a la sociedad: “La prensa tiene un mandato histórico que es prestar un servicio a la sociedad para poder pensar, votar y tener posiciones inteligentes. Para eso la prensa necesita de una visión autónoma”. En ese sentido, el periodista e historiador señaló que actualmente existe un exceso de información al que el periodismo es encargado de encontrarle líneas de sentido.  


Finalmente, Juan Pablo Varsky destacó la necesidad de modificar los criterios de información que se concentran en lo anecdótico e impiden enfocarse en cuestiones profundas que hacen a la construcción de un país. “Hay un modelo periodístico en crisis, aquel que dice esto está bien y esto no; aquel del periodista como fiscal”, agregó Varsky y subrayó que, en la labor periodística, es preciso descartar las antinomias y abolir la “futbolización” de la política que impide generar consensos.     

 

LA ARGENTINA: PAÍS INDUSTRIAL

El ex ministro de Economía y Producción de la Nación Miguel Peirano fue el encargado de moderar el tercer segmento de la jornada, “La Argentina: país industrial”. Este panel contó con la presencia de Guillermo Barzi (Presidente de bodegas H. Canale y representante de la Industria Alimenticia), Eduardo Macchiavello (CEO de Roemmers y Representante de la Industria Farmacéutica) y Juan Carlos Lascurain (Presidente de ADIMRA y Representante de la Industria Metalúrgica). Sus exposiciones giraron en torno a los desafíos y crecimientos de cada uno de sus sectores, las expectativas en cuanto al futuro económico del país y las necesidades clave de las ramas industriales que representan.


Macchiavello destacó la potencialidad del sector farmacéutico capaz de “competir con empresas extranjeras de igual a igual, sin ventajas”. Recordó la importancia que significa tener una ley de patentes acorde al país, señaló los índices de crecimiento de la rama de la industria y enfatizó sobre la necesidad de un plan estratégico de créditos. Por su parte, Barzi comentó el estado del sector vitivinícola, su carácter de industria regional, y el crecimiento que la rama tiene desde hace más de una década. Finalmente, Lascurain señaló la importancia de los convenios internacionales para la rama industrial metalúrgica, la necesidad de consensos dentro del propio sector y la importancia de las entidades empresariales en la sociedad.  

CIERRE

Cerró la 16° Conferencia Industrial Argentina la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. La acompañaron el ministro de Economía, Amado Boudou, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, la ministra de Industria, Débora Giorgi, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el ministro de Infraestructura y Planificación, Julio de Vido.
Prologaron las palabras de Cristina los señores Federico Nicholson, presidente de esta 16° Conferencia Industrial, y Héctor Méndez, presidente de la UIA, quienes agradecieron su presencia y la de buena parte de su Gabinete. En sus discursos, expresaron profunda satisfacción por haber generado un encuentro abierto por primera vez a la sociedad civil, pluralista en lo político, con seminarios orientados a las PyMEs y a los jóvenes emprendedores, por el que pasaron más de 3000 personas a los largo de las dos jornadas.

La Presidenta de la Nación agradeció la invitación y señaló que si hay dos instituciones en las que se siente particularmente son la Unión Industrial Argentina y la Confederación General del Trabajo. “Por las características del modelo económico orientado hacia la producción y la inclusión social que ha puesto en marcha la gestión de Kirchner, son estos los dos vínculos más fuertes que se han desarrollado en este período. Desde la década del cuarenta, no se recuerda un grado de capitalización y de inversión como los que hubo entre el 2003 y la actualidad”, señaló.

“Me gustaría poder vivir en un país en el que la industria subsidie al agro, porque la industria tiene una capacidad de agregar valor a la producción y generar millones de puestos de trabajo que el sector primario no puede generar”, señaló la primera magistrada.


Asimismo, manifestó que en el siglo XXI la rentabilidad pasará por la inversión realizada en el conocimiento y la innovación tecnológica. Al respecto, Cristina señaló que “estamos apostando muy fuertemente por medio del desarrollo de líneas crediticias, el aumento del porcentaje del PBI destinado a educación, la reapertura de las escuelas técnicas y la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología”, al tiempo que recomendó a los industriales la creación en sus empresas de una Gerencia de Innovación.

Respecto del rol del Estado (aspecto que estuvo presente en buena parte de las disertaciones de los dirigentes políticos oficialistas y de la oposición que pasaron por la Conferencia), la Presidenta señaló que “ya nadie puede pensar en un Estado empresario como tampoco en un mercado autorregulado. El management y la propiedad son esencialmente privados, pero es necesario contar con un Estado racional que impulse un modelo de desarrollo sostenible”.

La disertación tuvo lugar ante un auditorio cálido que interrumpió con aplausos el discurso de la Presidenta en varios pasajes. Cristina se mostró firme en sus convicciones y sumamente distendida, e incluso se permitió bromear con el empresario automotriz Cristiano Ratazzi: “Cristiano prestá atención --dijo, mostrando al auditorio un prototipo de automóvil eléctrico que un representante de la General Motors le obsequió-- que esto es lo que la competencia está pensando en lanzar al mercado para el año 2030”

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